Hace tiempo que vengo planeando una despedida jamás concretada, y eso es porque todavía mi corazón te pertenece lo suficiente como para ganarle a la razón. Hace tiempo que llevo en la espalda una bolsa llena de amor para darte sólo a vos, y si no la solté es porque no callé a la voz que me dice que voy a tenerte muy pronto. Hace tiempo que ando cansanda, sin ganas de andar, por el simple hecho de verte junto a ella y pensar "la eligió, optó por una chica a la cual planea entregarle sus besos, su tiempo, sus palabras de amor", y si no me quedé en el camino fue porque mi instinto me dice que ella va mas adelantada en la carrera y va a hacerte sufrir tarde o temprano. Si absurdamente, y sabiendo todo esto, te dejo ser feliz con alguien que no va a lograr aquello es porque te quiero más de lo que imaginé querer a un chico, entonces... no quiero romperte el corazón.
¿Por qué sigo con esto? ¿Por qué no soy feliz de una vez por todas y te dejo a vos serlo, con quien se te dé la gana? ¿Por qué te quiero tanto, tan enfermiza y locamente? ¿Por qué siempre tengo que esperar paciente a que te decidas, ficticiosamente, con algo que ya esta sellado con un beso, con hermosas palabras que se dicen a escondidas en los pasillos mientras yo creo que, todavía, tengo chances de estar junto a vos?
¿Ser á tu culpa en realidad? ¿Ser á que no supiste manejarlo, y ahora que estás decidido por ella tenés miedo de hacerme sufrir? ¿Ser á que me querés y por eso no supiste frenar y ponerle punto final a este historia?
Sé que me querés, claro. ¿Cómo no vas a apreciarme ni un poco, si somos amigos, si todo empezó como un sentimiento puro y real disfrazado de un juego adolescente?
Amigos, amigos, amigos. Y aunque diga que me siento feliz de que me ames como una más, que me tengas en cuenta, sé que en el fondo lloro, en silencio, y aguanto las penas…
Y aunque seamos lo que somos, aunque nada se modifique y sigamos exactamente igual, sé que no podré escuchar tus relatos de amor, es triste que una parte de la confianza nuestra no se pueda entregar, es triste enamorarse de un amigo y no poder contarle sobre tus amores, cuando tus amores siempre fueron él, él, y nadie más que él…
sin miedo y con orgullo de quererte tanto, para mi querido Francisco, de Rocío...
No hay comentarios:
Publicar un comentario